Reseñas

Reseña de: El fantasma de los Nanjō.

Autor: Sergio Vega, 2018.
Edición: Chidoribooks S.L 2019. 

Argumento. 

Una fatal decisión desencadena la muerte de todos los miembros guerreros del clan Nanjō, fieles a su Señor. Ahora, la sola mención de un funesto nombre hace temblar a los miembros del clan Akamatsu. La amenaza se materializa en un fantasma que no descansará hasta terminar con su objetivo. 

Con esta premisa, comenzamos la lectura de una novela de entretejidos, traición, amor y venganza. El fantasma de los Nanjō nos transporta a un Japón feudal un poco alejado de las imágenes románticas y heroicas que nos son tan familiares. 

El autor nos introduce en el interior de un clan aliado de los Tokugawa, amenazado por la sombra de una venganza que ha permanecido latente mucho tiempo. La sangre y la traición bañan la misma tierra que el deber y el honor. La belleza oculta la putrefacción de almas corrompidas y la etiqueta exigente se mimetiza con mezquindades y excesos. En este escenario de luces y sombras transcurren varias pequeñas historias que se entretejen formando una maraña de acontecimientos precipitándose con fuerza a un final casi anhelado. 

Cuando la katana era juez y verdugo.

1- Honor y traición: una trama bien hilada. 

No es fácil en esta novela seguir a un único personaje. Sergio Vega juega con nuestra costumbre de seguir a un único protagonista (generalmente presentado desde el inicio) cuyas acciones van forjando la trama. A cambio, nos ofrece un desarrollo en el que nadie destaca por encima de otros, aunque sí es posible determinar cuáles son las figuras centrales de la historia.

Sin embargo, esto ofrece un panorama más amplio, donde cualquier cosa puede pasar y podemos percibir las circunstancias desde distintos ángulos. También ocurre una serie de giros que dinamizan la trama. hay personajes que pasan y otros que se mantienen, pero el intrincado entorno en el que se mueven es lo que va cobrando vida y empuja a la acción.

En este veleidoso camino de la posición social y la política, el poder va corrompiendo almas. La sed por el nombre va derramando sangre inocente que clama justicia. Sólo una sombra parece desestabilizar a los autores de tantas masacres. El fantasma de los Nanjō aparece como una sombra ominosa sobre el poderoso clan. Aquella familia samurái traicionada y caída en desgracia, plasma en su verdugo el miedo a la venganza.

El terror es desatado por una joven samurái que pierde la vida encendiendo la llama de la derrota del clan que masacró a los suyos. Un acontecimiento que va uniéndose a otros formando una red de traición y muerte. A cada paso, el lector comienza a desear la tan esperada aparición del fantasma portador de la promesa de una justicia casi sobrenatural.

En este escenario se desarrolla la historia de una venganza que comienza minando la mente, destrozando el espíritu y doblegando el valor. Intenta con el aliento de lo inexorable, completar un destino que parece muy esquivo.

Cuando las emociones eran un signo de debilidad.

2- Personajes vivos, coloridos, fuertes e infelices.

Uno de los puntos fuertes de esta novela (además de una buena trama), son sus personajes. No son épicos ni grandilocuentes, sino realistas. Tienen todos una serie de defectos y virtudes más allá de qué predomine en ellos.

Aquí, acompañamos a un grupo bastante amplio y variopinto de personajes durante la lectura. Pero con quienes vamos encontrando mayor familiaridad por la permanencia, es con los que han desencadenado las tragedias que se suceden. Podría decirse que es la historia del villano, no la del héroe.

Uno de los personajes centrales es el líder del poderoso clan: Akamatsu Chiba. Un hombre poderoso, estratega y que siempre obtiene lo que quiere. Con el paso de los años se convierte en una sombra de sí mismo, pero sin cambiar un ápice su fría y calculadora personalidad. Es capaz de cualquier cosa por mantener a su clan en el poder. Incluso de liquidar a toda una familia de sus propios guerreros.

Después tenemos al fastidioso Akamatsu Fujifusa. Siendo el hijo mayor y heredero legítimo, su carácter altanero, impulsivo y deshonesto nos lleva a odiarlo.

Otro personaje que tiene gran fuerza en la trama, aunque con pequeñas dosis de protagonismo es Shinko. Una mujer hermosa que fue desposada con Chiba cuando ella tenía solo 15 años y él le doblaba por mucho la edad. Aunque en apariencia su papel es tan débil y discreto como ella, es el principio y fin de los acontecimientos.

Por último, cabe una mención especial para dos de los protagonistas que traerán la deseada justicia al territorio. El temible Nanjō Munenao y el leal samurái devenido en granjero; Tomoyuki. Los dos guerreros, viejos camaradas y enemigos por las circunstancias, traerán el equilibrio. Ambos conviven con la sombra del fantasma y con su propia oscuridad. Sostienen su propia batalla interna entre el deber con ellos mismos y el código no escrito del samurái. Son, junto con Chiba, los protagonistas más fuertes de la historia.

Una época marcada por las guerras intestinas.

3- Ambientación: Un recorrido por un Japón más oscuro.

Las guerras entre clanes eran algo habitual en el Japón en el cual transcurre la historia. La misma tiene como escenario disparador una batalla real; Sekigahara. A raíz de esta batalla, el ejército del este vence y se establece el shogunato Tokugawa. La era de las grandes guerras llega a su fin.

Sin embargo, la casta samurái no estaba disuelta. Muchos ejércitos habían sido reducidos y viejos guerreros enviados a los campos o a vagar. Aquí, se dan cita personajes muy diferentes entre sí, mostrando en su camino una parte de la cultura y la historia de Japón. En algunos pasajes el autor nos ofrece una simple mención, pero en otras existe un despliegue más interesante y completo de la vida de entonces.

Una de las cosas que se destaca en la novela, es esa diferencia que hace el autor entre la delicadeza, el decoro y la fortuna en contraposición con la pobreza, la marginación y el trabajo insalubre en el mismo territorio. Señala con bastante acierto la gran diferencia entre castas, haciendo que la idealización de la vida del samurái quede desdibujada.

En el transcurso de la lectura nos internamos en densos bosques, cuevas malsanas, asistimos a enfrentamientos con katanas, nos sumergimos en tabernas o nos adentramos en magníficos castillos señoriales. El autor también nos ofrece pinceladas de la vida, tanto de los señores, como de los trabajadores más humildes.

En definitiva, el fantasma de los Nanjō es una novela ambientada en el Japón feudal que no defrauda. Muy bien escrita, con un estilo cuidado y dinámico, va directamente a la acción sin dejar de deleitarnos con algunos detalles de la vida de la época. Es una novela que puede llegar a estar a la altura de El guerrero a la sombra del cerezo, o alguna otra del género.


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